Productions: Informe de prensa sobre Haití
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Perspectivas caribeñas sobre el SIDA Entre el miedo, la ignorancia
y la incredulidad en Haití
Marzo de 1999
Por: Ronald Colbert, Periodista Independiente
En medio de las dificultades que enfrenta día a día
como el país más pobre del hemisferio occidental,
Haití intenta responder al difícil reto de ser además
el país con la mayor incidencia del VIH/SIDA en el Caribe,
la segunda región más afectada por el virus en el
planeta.
Según un estudio elaborado por especialista haitianos, se
estima que alrededor de 335.000 casos constituyen el total de infecciones
del VIH en el país, número que representa alrededor
del 8.35% de la población económicamente activa.
Esta cifra confirma las observaciones hechas en el Caribe por el
Centro de Epidemiología Caribeña (CAREC), con sede
en Trinidad, según las cuales las personas entre los 15 y
45 años de edad, consideradas como las más productivas,
constituyen el segmento poblacional más vulnerable al virus.
Dicha población es precisamente la que espera influenciar
de manera efectiva la nueva política nacional de lucha contra
el SIDA en Haití. Sin embargo, según diversos especialistas
y expertos consultados, hasta el momento ningún organismo
ha asumido aún un verdadero papel de líder frente
a la problemática del SIDA en el país.
Las responsabilidades por tomar no son solamente técnicas
sino institucionales y estructurales a nivel del estado, de la sociedad,
de los organismos privados y de las agencias de financiamiento.
Además del desembolso de fondos públicos, el alto
precio del programa afectará a la fuerza laboral y tendrá
serias implicaciones para el futuro desarrollo del país,
indicaron los especialistas.
En este contexto, una pérdida anual de 1.5 billones de dólares
se podrá registrar en los países del Caribe durante
los próximos diez años, porque muchas personas en
edad económicamente activa adquirirán le enfermedad,
de acuerdo con un estudio reciente de CAREC realizado con la Unidad
Económica de Salud de la Universidad de West Indies y por
la Agencia de Servicio Interpress (IPS) y divulgado el 29 de enero
de este año.
El estudio de CAREC señala que el 2% de los habitantes del
Caribe entre los 15 y los 50 años está afectado por
el VIH. Lo que significa que la región caribeña es
la segunda a nivel mundial después de Africa del sur del
Sahara en tasa de infección del VIH. Entre los países
de la región, las Bahamas tuvo en 1996 la tasa de incidencia
más elevada: 134.3 por 100.000 habitantes.
Según un artículo del Washington Post publicado en
1998, los costos de tratamientos de SIDA, estimados alrededor de
3 billones de dólares anuales en el Caribe, han mermado los
recursos ya limitados de los países de la región,
particularmente el caso de la República de Haití,
las nación mas pobre del Hemisferio Occidental y la isla
que presenta la tasa más alta de SIDA en la región.
Pero fue sólo a mediados de diciembre 1998 que los gobernantes
políticos se reunieron en Haití, en un frente común
formado por la Asociación Médica Haitiana y los centros
Gheskio de capacitación e investigación sobre ETS
y SIDA, con el fin de definir un plan de operación de presupuesto
para las dos próximos años. Hasta ahora, sin embargo,
no han publicado las decisiones de asignación de recursos
tomadas durante la reunión.
Lo cierto es que la acción contra el SIDA ha de ser concertada
pero hasta el memento no se ha podido desarrollar un trabajo multisectorial
que comprometa a todos los actores de la lucha. Además de
un problema de recursos, el plan de estrategia nacional lanzado
en 1996 carece de estrategias para asegurar continuidad y también
de una sistematización de acciones de capacitación,
según la doctora Joelle Deas Van Onacker, jefe de Servicios
de Enfermedades Sexualmente Transmisibles (EST-SIDA) del Ministerio
de Salud Pública y de la Población (MSPP).
La funcionaria no estaba en condiciones de precisar la suma destinada
por el Estado a combatir la epidemia. Sin embargo, ha preparado
con sus colaboradores una guía terapéutica y psico-social
de los enfermos, que busca fomentar el conocimiento y preocupación
por las infecciones oportunistas a nivel de todas las instituciones
de salud del país. Según ella, actuar sobre las EST,
sería como actuar sobre las incidencias de la enfermedad.
Mientras en otros países se realizan muchas operaciones
para prevenir la incidencia del SIDA, en Haití faltan todavía
acciones vigorosas en materia de prevención. Así lo
afirma el doctor Eddy Genece de Promotores Objetivo Cero SIDA (POZ),
quien atribuye esa falta a una serie de factores políticos
y económicos.
En el caso de Jamaica, por ejemplo, de 2,4 millones de dólares,
1,4 millones se consagran cada año al tratamiento de personas
infectadas, según el ministro de la salud jamaiquina John
Junor. Pero en 1999, 17 años después del descubrimiento
del primer caso de SIDA en ese país, la rápida propagación
de la enfermedad ha comenzado a disminuir seriamente los exiguos
recursos de la administración.
Por una sensibilización constante
Cada año, alrededor del Día Mundial del SIDA el primero
de diciembre, se desarrollan programas de concientización
sobre la problemática de la infección. Lamentablemente,
dichos programas parecen desvanecerse con la misma euforia con que
aparecen.
"El SIDA debe ser objeto de sensibilización todo los
días, porque es una enfermedad que ocurre en todo tiempo
y lugar", declaró Augustin Bernard, uno de los catedráticos
del programa destinado a los jóvenes en el seno de la Fundación
para la Salud Reproductiva y Educación Familiar (FOSREF).
La FOSREF es responsable de un trabajo de información y de
prevención contra las ETS en diversos barrios de Puerto Príncipe
y otras ciudades de Haití.
De acuerdo con una joven haitiana afectada por la pérdida
de su marido seropositivo al VIH, la creación de una conciencia
sobre le enfermedad no puede tener ningún impacto si sólo
ocurre periódicamente. El esfuerzo más grande debe
estar, según ella, en manos del Estado, principal responsable
en la organización de la sociedad, en el ordenamiento de
las estructuras e infraestructuras establecidas en defensa de las
clases menos favorecidas. Se debe actuar también a nivel
de los médicos, enfermeras y auxiliares para actualizar el
campo de la prevención de enfermedades tan graves como el
SIDA.
"La manera como está organizado el sistema de la salud
no nos permite decir que exista un concepto claro sobre cómo
tratar a los afectados. Es muy difícil contar con una enfermera.
La realidad es que las enfermeras del país no tienen el tiempo
que requeriría atender a todos los afectados del SIDA, ya
que deben cuidar a otra cantidad considerable de pacientes",
lamentó.
Algunos especialistas haitianos han intentado en varias ocasiones
parar las prácticas discriminatorias y de aislamiento que
llevan a las gentes contaminadas a guardar silencio. Desde 1990,
han sido pocos los enfermos que se han atrevido a afirman claramente
su condición de seropositivos. Se ha revelado que, por solidaridad
o temor, los parientes de los enfermos se muestran reticentes ante
la enfermedad.
Protección y solidaridad
Ante el miedo y la desesperación provocados por el VIH,
el doctor Genece del POZ piensa que es importante tener una legislación
que garantice el trabajo de las personas contaminadas y la protección
de sus derechos individuales y colectivos.
"Al igual que en otros países, hay que promover una
movilización nacional en pro de una política que le
garantice a las personas contaminadas una manera de sobrevivir",
afirmó.
En el caso de Cuba, país que experimentó en 1997
una enorme cantidad de nuevos casos del VIH, su gobierno autorizó
el año pasado la creación de una campaña de
información pública por un valor de 600.000 dólares
y permitió a los trabajadores sociales dar asistencia directa
a las prostitutas y homosexuales masculinos, según informó
el Washington Post en 1998. Cuba inició hace ya varios años
un programa que le permitía a las personas seropositivas
vivir dentro de los sidatoriums del gobierno. Cuba es hoy, con un
0.2%, el país con el nivel más bajo de personas afectadas.
Genece opinó también que al Estado le corresponde
introducir estructuras que favorezcan la accesibilidad a una oportuna
atención médica. Para ello se requerirán proyectos
piloto y la activa colaboración de los centros de estudio
científicos alrededor de los tipos de tratamiento que la
farmacopea haitiana podría administrar a los pacientes.
A ese respecto, el CAREC ha trabajado con los países miembros,
y en particular con los de habla inglesa en el Caribe, en el propósito
de mejorar la calidad de las pruebas para detectar el virus y establecer
sistemas modernos para los laboratorios y los trabajadores. Además
de dar apoyo económico a los países en sus programas
de lucha contra el SIDA, CAREC ha estado involucrado también
en la verificación de los modelos de comportamiento sexual
y en el establecimiento, a nivel de las escuelas y los medios de
comunicación masiva, de programas destinados a promover un
comportamiento sexual más prudente.
En Haití se han hecho esfuerzos a nivel del sector privado
y de las organizaciones no gubernamentales que se quejan de que
el sector público no se involucra de manera concreta. Sin
embargo, según la unidad encargada de las ETS-SIDA en el
Ministerio de Salud, se establecerán pronto cinco centros
de rastreo que se van añadir a 5 otros que ya funcionan con
el fin de suministrar ese servicio en cada departamento sanitario
del país.
En 1998 se emprendió una movilización constante a
través de las fiestas patronales en los departamentos del
norte, de la Grande Anse, del sur, a través del festival
de Gelee y del sureste por medio de la campaña nacional que
se inició con los jóvenes en el mes de agosto en Jacmel.
"De hecho, la movilización contra el SIDA cuesta mucho,
y ello impide que se alcancen todas las metas. Sin embargo, tratamos
de lograr todo lo que sea posible", indicó la doctora
Van Onacker del Ministerio de Salud.
Por otro lado, la Asociación de Médicos Haitianos
(AMH) ha insistido en la prensa sobre la necesidad de establecer
una comisión de ética que se encargue del manejo de
una vacuna que empezaría a ser probada este mes en personas
seropositivas al VIH en todo el país. Esta comisión
debería tener también - ha declarado un investigador-
abogados y defensores de los derechos humanos. Sin embargo, hasta
el momento son pocos los detalles que conocen sobre dicho estudio
y sólo la AMH se ha pronunciado al respecto.
Una campaña basada en los jóvenes
Al igual que en varios países del mundo, la unidad encargada
de las ETS-SIDA en el MSPP, finalizó el día primero
de diciembre de 1998 la campaña pública con el reconocido
futbolista brasileño de 21 años, Ronaldo. Esta campaña
buscaba sensibilizar principalmente a la juventud sobre los efectos
del VIH. Contó con el apoyo de la ONG "Voluntariado
para el Desarrollo de Haití", a través de la
cual el Ministerio ha realizado sesiones de información y
estímulo en varios puntos del país.
Al insistir sobre la complejidad del problema, el doctor Genece
lamentó que muy pocos jóvenes consultan los centros
de salud para casos distintos a gripas o fiebres. El encargado de
POZ procura establecer campañas intensivas de información
en todos los niveles (escuelas, medios informativos, mercados públicos,
instituciones de desarrollo comunitario). Busca que en el campo
escolar, el ministerio de educación considere a la "sexualidad"
en la elaboración de los programas académicos y ofrezca
programas de capacitación para algunos maestros y en el área
de turismo está buscando que se dé mayor importancia
al tema del VIH y se considere incluso distribuir preservativos
en los hoteles como prevención.
FOSREF, por su parte, emprende una serie de seminarios semanales
para los jóvenes en los diferentes módulos, como los
ETS-SIDA, con la finalidad de suscitar comportamientos sociales
responsables. Los jóvenes son invitados a integrar los clubes
de danza, de lenguas, de artesanía y redes de información
de la Fundación. Como medida preventiva, un curso llamado
"Sexo y género" debió ser incorporado al
programa de la fundación en diciembre del 1998 para llevar
a los participantes a reflexionar sobre el concepto de "machismo"
que tiende a afectar sus comportamientos diarios, en particular
en sus relaciones sexuales.
Riesgos y transmisión
El machismo, con fuertes manifestaciones en el país, tiende
a crear la poligamia, una de las causas de la contaminación
de virus del SIDA.
Muchos hombres rechazan el uso de preservativos. Cuando aceptan
usarlos, abandonan la práctica en el momento en que la relación
empieza a consolidarse (uno o dos meses después de las primeras
relaciones sexuales), según una revista especializada. En
Haití, algunas mujeres declaran que no soportan el uso de
preservativos. Esos cambios de comportamiento a menudo ocurren sin
tomar en cuenta el estado seropositivo del compañero en los
primeros meses de la enfermedad.
Además del caso de los adolescentes que ignoran los riesgos,
los investigadores mencionan también, entre los propagadores
del VIH, a las personas que cambian con frecuencia de lugar de residencia,
a las prostitutas, los agentes de la policía, los militares,
camioneros y otros choferes del transporte público, las gentes
del campo que se trasladan a los centros urbanos, los que viajan
entre Haití y la República Dominicana.
Las personas que tienen relaciones casuales ignoran el estado de
salud de su compañero y así se transmite la enfermedad
cuyos síntomas pueden tardar mucho tiempo en manifestarse,
explica el doctor Genece.
La transmisión del SIDA se produce esencialmente por vía
sexual, según los especialistas que afirman que ya se han
controlado los casos por transfusión sanguínea. En
1998, el 65% de los casos registrados en el Caribe han ocurrido
por vía sexual. Según el Washington Post, el 35% de
los adultos contagiados son mujeres y en un número creciente
son mujeres embarazadas.
Además de los 300.000 fallecimientos ocasionados por el
SIDA en Haití, un estudio llevado a cabo por investigadores
haitianos en septiembre del 1998, revela que la transmisión
de madres a niños ha aumentado y el número de huérfanos
por causa del SIDA es aproximadamente de 190.000 en este país.
La situación económica hace que muchas mujeres comercien
con su sexualidad y dependan de sus compañeros. Estas mujeres
a menudo tienen relaciones con hombres cuya historia sexual desconocen.
Los informes sobre la evolución de la enfermedad mencionan
que la falta de atención médica, la escasa educación
e información sobre el SIDA, el uso persistente de substancias
ilicitas y la industria del sexo, son factores que contribuyen al
aumento de la enfermedad.
En Haití, los factores de propagación de SIDA han
sido: la regresión de la economía, la pobreza, una
promiscuidad sexual muy grave, " la monogamia en serie",
el libertinaje sexual, la homosexualidad, el consumo de drogas.
La organización POZ asegura que la cuestión de la
homosexualidad en ningún momento ha sido tomado en cuenta
en la lucha contra el SIDA "por ser un tema tabú".
Pero según un estudio que se está llevando a cabo,
existen problemas muy serios relacionados con la homosexualidad
en todos los niveles de la sociedad.
Perspectivas de acción contra el SIDA
Los especialistas afirman que es imprescindible la creación
en Haití de una estructura permanente que tenga su propio
presupuesto y mantenga agentes de salud pública en todo el
país al igual que centros de salud que puedan contribuir
a la prevención de ETS-SIDA.
Pero para que un programa semejante logre cimentarse en el país,
resulta fundamental que la situación política interna
se estabilice. Hasta cuando no haya un primer ministro resulta difícil
pretender que exista la estructura apropiada para responder a la
epidemia.
Al mismo tiempo es esencial reconocer que el gobierno no cuenta
con los recursos necesarios para responder efectivamente a las necesidades
de un programa integral de educación, prevención y
tratamiento. Por ello, resulta fundamental que se canalicen fondos
a través de otras entidades, particularmente del sector privado
que estaría dispuesto a contribuir, expresaron los especialistas.
Ilionor Louis, de la asociación para la promoción
de la salud integral de la familia APROSIFA, propone la creación
de un Sidatorium, no con la idea de aislar a las personas que viven
con el VIH sino para tener un centro equipado de todo lo necesario
para otorgarles una vida regular con espacio para la creatividad
y la integración.
"Debemos parar la incidencia de esta enfermedad, si no la
hacemos, corremos el riesgo de caer en situaciones extremadamente
graves sobre todo para el desarrollo de los países",
dijo el doctor James Hospedales, director del centro de Epidemiología
del Caribe.
El Programa de SIDA de la Organización Panamericana de
la Salud contribuyó con la revisión técnica
de este Informe.
Referencias
CAREC (Caribbean Epidemiology Centre)
16-18 Jamaica Boulevard
Federation Park
Republic of Trinidad and Tobago
Tel : (868) 622-4261
Fax (868) 622-2792
E-mail : carec@wow.net
Unité MST-SIDA du MSPP-Haiti
rue Saint-Honoré
Port-au-Prince (ancien local Hôpital militaire)
POZ (Promoteurs Objectif Zéro SIDA)
2 rue Tertulien Guilbaud
Bourdon, BP 1261
Port-au-Prince, Haiti
Tel/Fax : (509) 245-4396 / (509) 245-5330
E-mail : poz@acn2.net
FOSREF (Fondation pour la Santé Reproductrice et l'Education
Familiale)
41 angle Avenue John Brown et Rue Jardines
Port-au-Prince
Tel : (509) 223-7375 / (509) 223-7377
UCAP-Extension (Une Chance A Prendre, un programme de l'Association
pour la Santé Intégrale de la Famille - APROSIFA)
122 Route des Dalles
Port-au-Prince
Tel : (509) 221-3420
AMH (Association Médicale Haitienne)
24 rue Capois
Port-au-Prince
Tel : (509) 222-8233/223-9394
Fax : (509) 223-9885
Email : amh@haitiworld.com
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