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17 de febrero, 1998
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PROGRAMA DE VIH/SIDA BUSCA LUCIRSE ANTE LA JUVENTUD ARGENTINA

Por Paula Andaló

Folletos que explican cómo ponerse un preservativo, un chico que define prevención ante una cámara, decenas de maestros graduados como agentes de salud y una camioneta violeta y amarilla que reparte condones.

Estas son, hasta ahora, las formas más tangibles de las campañas que, para hablar del SIDA, han emprendido distintas organizaciones no gubernamentales (ONG) argentinas dentro del Proyecto LUSIDA, una iniciativa oficial que cuenta con el apoyo del Banco Mundial.

La frase de Ignacio, un adolescente pelilargo y desgarbado --apenas roza los 16-- es clara: "Es la primera vez que alguien se acerca a hablarme del SIDA".

Se refiere a la camioneta que recorre las calles de la ciudad de Buenos Aires, explicando sin metáforas cómo hay que evitar el contagio. Aunque este es un proyecto incipiente, los más jóvenes sienten que algo se está haciendo. Y que por lo menos algunas personas se decidieron a hablar claramente de esta epidemia.

"Creo que es fundamental hablarle a la gente, en la calle, en los clubes, a mí no me dice nada escuchar a un actor que, por televisión, me da lecciones de cómo hacer el amor, no me llega", resume Carla, de 20 años.

En la Argentina, según cifras oficiales, hay 12.320 enfermos de SIDA y 80 mil infectados. Pero el subregistro estadístico es grande. Por eso, entidades como la Sociedad Argentina de SIDA, estiman que el número de seropositivos ya asciende a 130 mil de los cuales, seguramente, muchos no conocen su condición.

Un estudio del Hospital Fernández, un centro de salud pública de la Capital Federal, lo comprobó: el 53 por ciento de las personas que llegaron al servicio de Infectología durante 1997 para hacerse el examen del VIH ya padecían síntomas de la enfermedad.

Según los expertos, la epidemia crece en la Argentina desesperadamente. Una situación que atribuyen a la falta de campañas que perduren en el tiempo y que enfaticen la importancia de hacerse el análisis a tiempo ya que se sabe que es mucho más difícil luchar contra la infección cuando ya se ha instalado en el organismo. Falta hablar sin metáforas del preservativo, hasta ahora el único medio conocido para evitar el contagio además de la abstinencia. Falta la decisión política de enfrentar esta realidad, aseguran.

Quizás para zanjar este vacío, el Ministerio de Salud creó el Proyecto LUSIDA, un programa de prevención que cuenta con el financiamiento del Banco Mundial y del Gobierno Nacional. Esta propuesta tiene como objetivo central reducir la incidencia de la infección por el VIH y de las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

El proyecto contempla la implementación de campañas masivas, el desarrollo de actividades de capacitación en el ámbito educativo y el financiamiento de actividades de las ONG.

Según explicó el doctor Hilario Ferrero, titular de LUSIDA, "se presentaron 81 proyectos, de los cuales fueron aprobados 34. Las actividades propuestas fueron talleres participativos, conformación de redes, actividades creativas, elaboración de materiales y grupos de autoayuda". El monto del préstamo del Banco Mundial para financiar estos proyectos es de 15 millones de dólares y la misma suma destina el gobierno argentino.

Cada ONG recibe 50 mil dólares en cuotas mensuales y cada mes deben presentar un informe para que LUSIDA pueda monitorear las actividades que están llevando a cabo. En Latinoamérica --enfatizó Ferrero-- existe sólo un proyecto similar a LUSIDA:

"En Brasil está finalizando el primer programa de prevención y asistencia a los infectados por VIH con financiamiento del Banco Mundial, que comparte algunas características con LUSIDA", explicó.

El proyecto está dirigido a la población en general y a los grupos sociales más vulnerables frente al contagio y concentra prioritariamente sus acciones en aquellas zonas del país en donde hay mayor incidencia de la enfermedad. Es decir, en la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires (los dos lugares concentran el 70 por ciento del total de casos del país) y en las provincias de Córdoba y Santa Fe.

En estos días, por las calles de Buenos Aires se pudo ver en marcha uno de estos proyectos: la Primera Unidad Móvil de Prevención del SIDA, creada por FUNDAMIND, una de las 34 fundaciones que recibió el subsidio de LUSIDS. Se trata de una camioneta violeta y amarilla que desde el 28 de julio puntos de encuentro de adolescentes en la ciudad como plazas, pubs, discotecas y clubes. En cada "parada", la campaña se implementa con el apoyo de diversas instituciones locales. El creador de este proyecto, el licenciado Gerardo Mitre, que preside FUNDAMIND, remarcó el carácter preventivo de su programa.

"Elegimos el lema Crear para Vivir. Repartimos preservativos en cada barrio porteño y promovemos un Rincón de Esperanzas, en donde la gente puede acercarse y conectarse con sitios de interés que traten la problemática del SIDA".

La propuesta pretende llegar a una de las franjas más castigadas por el VIH, los jóvenes de entre 15 y 34 años. Los que se acercan al móvil, pueden participar en tres concursos distintos: "fotos que no se olvidan", "quién hace mejor el cuento" y "búsqueda del Tesoro Solidario", todas propuestas destinadas a promover la creatividad en los mensajes sobre el VIH/SIDA.

La Unidad de Prevención del SIDA representa el espíritu de este proyecto: llegar directamente, sin ninguna mediación, a la gente que necesita informarse. Una forma de ponerse a tono con las campañas mundiales más exitosas, que desarrollan mensajes contemplando las necesidades y las urgencias de cada generación.

"Quiero que mi nieta conozca el tema del SIDA, me da mucho miedo que se pueda contagiar de algo malo", dice con preocupación Matilde, abuela de Miriam.

"Me acuerdo que una persona que luchó mucho contra la discriminación (se refiere a Roberto Jauregui, que murió en enero del 96) decía que los enfermos de SIDA no merecían una muerte civil antes que una muerte clínica, espero que estas campañas enseñen también a no discriminar al enfermo. Todos somos uno", dice Matilde.

La Argentina ocupa el segundo lugar de Latinoamérica en número de casos, después de Brasil y el quinto en todo el continente americano, por debajo de los Estados Unidos, Brasil, México y Canadá.

Paula Andaló se especializa en cubrir temas de salud para el Diario Clarín de Buenos Aires, Argentina.

El Programa de SIDA de la Organización Paramericana de la Salud contribuyó con la revisión técnica de esta Crónica.

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